El Milagro de la Atención plena (Mindfulness)
Thich Nhat Hanh o Thay como le llaman sus estudiantes, es uno de los mas influyentes líderes espirituales de nuestro tiempo. Thay signifcia “maestro” y es autor de más de 100 libros. Actualmente vive en Plum Village, una comunidad budista que fundó en Francia en 1982. En esta comunidad trabaja, escribe y dirige retiros. Viaja por todo el mundo para enseñar cómo vivir conscientemente, con atención plena, Mindfulness.
Su camino espiritual comenzó a la temprana edad de siete años cuando sintió el deseo de convertirse en monje.
En Vietnam fundó la escuela de la juventud para los servicios sociales, la universidad budista de Van han, la orden del Interser e incluso una Editorial “Le Boi Press”
A principios de la década de los 60, horrorizado por la creciente guerra civil en Vietnam, Thay encabezó uno de los más grandes movimientos de resistencia no violento del siglo XX. Martin Luther King se enteró y habló en contra de la guerra de Vietnam por primera vez a petición de Nhat Hanh y posteriormente Martin L. King nominó a Thay para el premio nobel de la paz en 1967.
Refugiado político en Francia desde 1972 por su combate pacifico.
Nhat Hanh creó la Orden del Interser en 1966 y lideró un grupo de monásticos y laicos, enseñando los cinco entrenamientos de la plena conciencia y los catorce entrenamientos de plena conciencia. En 1969, estableció la Iglesia Budista Unificada en Francia (independiente de la Iglesia Budista Unificada de Vietnam). En 1975, creó el centro de meditación Sweet Potatoes. El centro creció y en 1982 junto a su colega la hermana Chân Không fundó el centro budista Plum Village (Làng Mai), un monasterio y centro de prácticas en la Dordoña en el sur de Francia
El vive allí entregando su vida a la meditación, ¿Por qué? ¿Para qué? para enseñar a la gente a estar entusiamadamente presentes en el aquí y en el ahora.
Viaja constantemente por el mundo dando enseñanzas y sobre todo ayudando a los refuigados en todas partes.
Incluso ha enseñado en la Universidad de Columbia y en la Sorbona de París.
En 2005, después de largas negociaciones, Nhat Hanh obtuvo permiso del gobierno vietnamita para regresar en visita a Vietnam. También fue autorizado a enseñar allí, publicar cuatro de sus libros en vietnamita, y viajar por el país con monásticos y laicos miembros de su orden, incluyendo el regreso a su templo de origen, el templo Tu Hieu en Hue.
La página web de Plum Village afirma que los tres objetivos de su viaje de regreso a Vietnam eran apoyar a los monásticos de su orden, organizar y conducir las ceremonias «Great Chanting Ceremonies» con el propósito de ayudar a sanar heridas de la guerra de Vietnam, y guiar retiros para monásticos y laicos. Las ceremonias de canto fueron originalmente llamadas «Grand Requiem for Praying Equally for All to Untie the Knots of Unjust Suffering», pero los funcionarios vietnamitas protestaron, alegando que era inaceptable para el gobierno «igualar» rezos para los soldados de la armada sur-vietnamita o los soldados norteamericanos. Nhat Hanh estuvo de acuerdo en cambiar el nombre en «Grand Requiem For Praying».
Horrorizado por la creciente guerra civil en Vietnam, Thay encabezó uno de los más grandes movimientos de resistencia no violento del siglo XX. Martin Luther King se enteró y habló en contra de la guerra de Vietnam por primera vez a petición de Nhat Hanh y posteriormente Martin L. King nominó a Thay para el premio nobel de la paz en 1967.
Los 14 Principios de Vida
1. No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, incluso las budistas. Todos los sistemas de pensamiento son guías, no son la verdad absoluta.
2. No creas que el conocimiento que tienes ahora es absoluto, inmutable. Evita ser de mentalidad estrecha y atarte a los puntos de vista presentes. Aprende y practica el desapego de tus puntos de vista para estar abierto a recibir los puntos de vista de los demás. La verdad se encuentra en y no en el conocimiento conceptual. Preparate para aprender a través de todo, a observar en tí mismo y en el mundo en todo momento.
3. No fuerces a los demás, ni siquiera a los niños, por ningún medio en absoluto, a adoptar tus puntos de vista, ya sea por autoridad, amenaza, dinero, propaganda o incluso educación. Sin embargo, por medio del diálogo compasivo, ayuda a los demás a renunciar al fanatismo y a la estrechez.
4. No evites el contacto ni cierres tus ojos al sufrimiento. No pierdas la conciencia de la existencia del sufrimiento en la vida y del mundo. Encuentra maneras de estar con aquellos que sufren por todos los medios. Incluyendo el contacto personal y las visitas, imágenes y sonido. Por tales medios despierta en ti mismo y en los demás la realidad del sufrimiento en el mundo.
5. No acumules riquezas mientras millones están hambrientos. No tomes como objetivo de tu vida la fama, el provecho, la riqueza o el placer sensual. Vive simplemente y comparte el tiempo, la energía y los recursos materiales con los que estén en necesidad.
6. No mantengas ira u odio. Tan pronto como surjan la ira o el odio practica la meditación sobre la compasión para comprender profundamente a las personas que han causado ira u odio. Aprende a ver a los otros seres con los ojos de la compasión.
7. No te pierdas en la dispersión ni en el ambiente que te rodea. Aprende a practicar la respiración para recuperar la compostura del cuerpo y de la mente, para practicar la atención, y para desarrollar la concentración y la comprensión.
8. No pronuncies palabras que puedan crear discordia y causar ruptura en la comunidad. Haz todos los esfuerzos para reconciliar y resolver todos los conflictos, aunque sean pequeños.
9. No digas cosas falsas por interés personal o para impresionar a los demás. No pronuncies palabras que causen desviación u odio. No difundas noticias que no sabes que no son ciertas. No critiques ni condenes cosas de las que no estás seguro. Habla siempre verdadera y constructivamente. Ten el valor de hablar sobre situaciones de injusticia, aún cuando hacerlo pueda amenazar tu propia seguridad.
10. No uses a la comunidad budista para ganancia o provecho personal, no transformes tu comunidad en un partido político. Una comunidad religiosa debe, sin embargo, tomar una actitud clara contra la opresión y la injusticia, y debe esforzarse por cambiar la situación sin engancharse en conflictos partidarios.
11. No vivas con una vocación que sea dañina para los humanos y la naturaleza. No inviertas en compañías que priven a los demás su oportunidad de vivir. Elige una vocación que te ayude a realizar tu ideal de compasión.
12. No mates. No permitas que otros maten. Encuentra todos los medios posibles para proteger la vida y prevenir la guerra.
13. No poseas nada que debería pertenecer a los demás. Respeta la propiedad de los demás pero evita que los demás se enriquezcan con el sufrimiento humano o el sufrimiento de otros seres.
14. No maltrates a tu cuerpo. Aprende a manejarlo con respeto. No veas a tu cuerpo simplemente como un instrumento. Preserva las energías vitales (sexual, respiración, espíritu) para la realización del camino. La expresión sexual no debería ocurrir sin amor y compromiso. En las relaciones sexuales, sé consciente del sufrimiento futuro que pueda causarse. Para preservar la felicidad de los demás, respeta los derechos y compromisos de los demás. Sé plenamente consciente de la responsabilidad de traer nuevas vidas al mundo. Medita sobre el mundo al que estás trayendo nuevos seres.
«Una persona sabia ya no siente la necesidad de establecer dogmas o elegir una ideología. Todos los dogmas e ideologías han sido abandonados por tal persona.»
La Verdad
Aquel que todavía acata un punto de vista dogmático, considerándolo como el más alto del mundo, pensando que «este es el más excelente» y menospreciando otros puntos de vista como inferiores, todavía se considera que no está sujeto a honor por las disputas.
Al ver, escuchar o sentir algo y considerarlo como lo único que puede aportar consuelo y ventaja para uno mismo, uno siempre está inclinado a quedar atrapado en él y descartar todo lo demás como inferior.
Atrapados en la vista de uno y considerando todos los demás puntos de vista como inferiores, esta actitud es considerada por los sabios como esclavitud, como la ausencia de libertad. Un buen practicante nunca es demasiado rápido para creer lo que se ve, se escucha y se siente, incluidas las reglas y los ritos.
Un buen practicante no tiene necesidad de establecer una nueva teoría para el mundo, utilizando el conocimiento que ha adquirido o las reglas y los ritos que practica. No se considera a sí mismo como «superior», «inferior» o «igual» a nadie.
Un buen practicante abandona la noción de sí mismo y la tendencia a aferrarse a las opiniones. Es libre y no depende de nada, ni siquiera del conocimiento. Él no toma partido en las controversias y no se aferra a ningún punto de vista o dogma.
Él no busca nada ni se aferra a nada, ni a este extremo ni al otro extremo, ni en este mundo ni en el otro mundo. Ha abandonado todos los puntos de vista y ya no tiene la necesidad de buscar consuelo o refugio en ninguna teoría o ideología.
Para la persona sabia, ya no hay puntos de vista sobre lo que se ve, se escucha o se siente. ¿Cómo podría uno juzgar o tener una opinión con respecto a un ser tan puro que ha abandonado todos los puntos de vista?
Una persona sabia ya no siente la necesidad de establecer dogmas o elegir una ideología. Todos los dogmas e ideologías han sido abandonados por tal persona. Un verdadero noble nunca es atrapado en reglas o ritos. Él o ella está avanzando firmemente hacia la orilla de la liberación y nunca regresará al reino de la esclavitud.
Paramatthaka Sutta
Atthakavagga 5, Sutta Nipata
«Sin amor la vida es imposible. Debemos aprender el arte de amar. Necesitamos apoyarnos unos a otros para formar una comunidad en la que el amor sea algo tangible. El bienestar del mundo depende de cómo vivamos nuestra vida cotidiana, de cómo amemos.»
Algunos links interesantes y fuentes de este artículo.:











